Olivia Reyes Mendoza

Mi historia:

Mis inicios con el Nuevo Paradigma

La primera ocasión que tuve una conciencia real del poder de la fe fue aproximadamente a la edad de 11 años y logré sanar de una enfermedad, solo con el poder de la fe. Pienso que estar experiencia de sanarme con el poder de la fe fue mi primer acceso a la conciencia del Nuevo Paradigma.

Mis padres se divorciaron cuando tenía 12 años, eso cambió mi vida para siempre porque dejé de pertenecer a una tribu y me pude dedicar a estudiar cualquier religión que quisiera, no tenía que darle gusto a nadie y era totalmente libre para elegir pensar o decir lo que quisiera.

Después del divorcio viví un tiempo con cada uno de de mis padres pero no pudimos convivir por  mucho tiempo, así que a los 18 años me independicé y me fui a vivir sola, lo cual me ha dado esa libertad increíble de remodelar mis viejos patrones y creencias.

No vas a estudiar porque no creo en ti

Mi padre era un señor muy machista y cuando terminé la escuela secundaria no tenía confianza en mí, así que no quiso malgastar su dinero en enviarme a la Preparatoria y mucho menos a la Universidad.

Me dijo claramente que no pensaba malgastar dinero porque yo iba a buscar marido solamente o a embarazarme a la escuela y después hasta podría traerle nietos para que los mantuviera.

Esto fue doloroso, pero con el pasar de los años he llegado a encontrarle sentido, un sentido MUY GRANDE, que no fui capaz de encontrarle por mucho tiempo.

Estoy segura de que todo sucede por una razón y a veces tardamos décadas en encontrar la razón de las cosas, más adelante te contaré otra cosa similar.

Mis primeros trabajos y mis primeros contrastes

Cómo no pude estudiar la Preparatoria, a la edad de 16 años entré a trabajar como obrera en una fábrica donde se hacían sombreros de tela.

Ahí estuve trabajando por más de un año pero desde el inicio me di cuenta de que eso no era lo que tenía planeado para mi vida, me gustaba mucho la lectura, amaba el conocimiento y además tenía un sentido de propósito impresionante.

Ese sentido de propósito y amor por el conocimiento me ayudó a estudiar por mi cuenta. En lugar de utilizar mi dinero --que ganaba en la fábrica-- en diversión, lo usé para pagarme mis estudios de secretaria.

Una vez que terminé la carrera corta de secretaria me dediqué a trabajar como secretaria en la fábrica de unos familiares, pero los contrastes y la insatisfacción seguían.

Pasé de un trabajo en otro sin encontrarle sentido, duraba 6 meses en cada trabajo y me volví muy inestable. Sufrí mucho porque no me gustaba recibir órdenes y siempre estaba sin dinero. En ocasiones pasaba días sin comer y durante un periodo de varios años mis papás estaban enojados conmigo así que no podía pedirles dinero.

Me sentía totalmente perdida, sola y cada vez más sumergida en mis pensamientos negativos. Este fue uno de los periodos más difíciles de mi vida, intenté suicidarme en varias ocasiones y a veces dormía varios días seguidos para evitar el tener que enfrentarme a mi vida y a mi dolor.

En todos los trabajos que tuve aprendí mucho: aprendí ventas, nóminas, contabilidad, computación, administración, captura de datos y todo lo que en el futuro me serviría para ser una emprendedora por internet.

Mi sentido de propósito se fortalece a pesar de que no sé hacia dónde voy

Hice todo lo posible por mejorar económicamente, trabajaba fines de semana, tiempo extra, busqué trabajo como demostradora y edecán en las tiendas de autoservicio para poder tener así 2 trabajos (uno de fin de semana y otro de lunes a viernes).

Estudié ingles y francés y tomé una certificación como teacher de inglés porque pensaba que esa carrera me iba a dar la independencia económica que buscaba.

Poco tiempo después de la muerte de mi padre quien falleció en el año 2000, decidí dejar el mundo laboral para poner mi negocio propio en el cual puse todas mis ilusiones, dar clases de inglés a domicilio.

El sueño duró muy poco porque no estaba preparada para el éxito, no tenía la conciencia de prosperidad ni la programación que necesitaba para atraer dinero.

Pero mi sentido de propósito seguía fortaleciéndose y aunque tuve que regresar de nuevo a trabajar como secretaria, mi interior seguía diciéndome "Tienes un propósito, sigue adelante"

La programación que me hacía fallar en todo lo que emprendía

Pasé por muchos fracasos porque todo lo que en realidad hice era destinado a "triunfar".

Estudié para secretaria porque quería triunfar.

Tomé una carrera corta como contador privado, para triunfar

Estudié computación y captura de datos para triunfar.

Estudié inglés y tomé una certificación como "teacher" para triunfar.

Estudié francés para triunfar.

Pero todas esas cosas que hice no me dieron el triunfo que esperaba, en muchos casos ni siquiera el avance económico que esperaba.

Esto fue debido a que mi programación anti-dinero fue mucha y todo lo que inconscientemente hacía me mantenía alejada del dinero.

La programación que me insertaron que me convirtió en un robot anti-dinero:

  • Ver a mis padres pelear por el dinero y comprarse cosas especiales para ellos pero que a mi hermano y a mí nos compraran cosas usadas y jamás hubiera para algo especial me mandó el mensaje NO MEREZCO cosas especiales.

  • Que mi padre fuera sumamente ahorrativo con el dinero también me programó para temerle a la escasez. Mi papá era extremadamente ahorrativo y no sacaba un centavo de su bolsillo si no era con un grandioso dolor.  Prefería que tocáramos en una casa para pedir regalado un vaso de agua que comprarnos un refresco en la tienda.

  • Los pensamientos y platicas sobre el dinero como: "El dinero es difícil de ganar", "Somos pobres y así seguiremos", "Los ricos son malas personas",  "Soy pobre pero honrado", "Soy pobre pero feliz" "Para ganar dinero hay que trabajar muy duro", "Sólo unos pocos pueden llegar a ser ricos"

  • Mi entorno laboral, el hecho de que en algunos trabajos fui tratada como mercancía no como ser humano me programó para 2 cosas: odiar a quienes tenían dinero o poder y sentirme inferior.

Toda esa programación subconsciente me hizo fracasar con mi primer negocio y con todo lo que hacía para triunfar.

Algo que debo mencionar es que estoy totalmente consciente de que no habría podido triunfar con tanta negatividad inconsciente sobre el dinero.

Además también puedo decir que estoy agradecida por todo lo que me ha pasado, en el área de la pareja he tenido retos igualmente fuertes, pero cuando me paro a ver lo que he aprendido me doy cuenta de que el Universo sabía más que yo el porqué de los acontecimientos.

Ahora veo tantas cosas positivas en todos los sucesos de mi pasado y sé que si no fuera por estos contrastes o problemas no tendría una vida tan próspera y feliz como la que tengo ahora.

 

PARTE 2:  "COMO MANIFESTAR"

PARTE 3:  "EL PRESENTE"

 

 

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